
«La oportunidad
de redescubrirnos»
Si alguna vez te has preguntado por qué el cuerpo a veces se resiste al placer que tanto anhelamos, las disfunciones sexuales ofrecen respuestas fascinantes. Son alteraciones persistentes en el ciclo de respuesta sexual —deseo, excitación, orgasmo, resolución que generan malestar real, afectando al 20-30% de adultos según la OMS. Incluyen vaginismo y anorgasmia en mujeres, disfunción eréctil y eyaculación precoz en hombres. Aunque un 10-20% tienen raíces orgánicas, el 80-90% responden a factores psicológicos o mixtos, con tasas de éxito en psicoterapéuticas del 70-90% en pocos meses. Siempre recomiendo consultar con psiquiatra, que aunque no queramos tomar medicación, el saber la medicación que va bien para nuestro caso en concreto y el poder tenerla a mano aunque no se llegue a usar, va suponer un coadyuvante de alivio en ansiedad.
Vaginismo, Dispaurenia y Anorgasmia
El vaginismo afecta al 1-7% de mujeres y, salvo excepciones, sus causas son mayormente psicológicas. Imagina desear intimidad, pero el cuerpo se cierra involuntariamente. Distinguimos entre primario, el que impide la penetración por espasmos en el tercio inferior vaginal y el secundario cuando aparece tras partos o infecciones. La etiología es mayoritariamente psicológica: miedo a dolor o lesión, traumas (abuso en un 30%), ansiedad o mitos culturales como «la virginidad duele».
La dispareunia es dolor persistente durante el coito, afectando al 15% de mujeres y 5% de hombres. Puede ser superficial (vestíbulo / entrada vaginal) o profunda (útero / ovarios). La etiología es mixta: infecciones crónicas (candidiasis recurrente), endometriosis (30%), parto episiotomía cicatrices, o vestibulodinia (inflamación nerviosa hipersensible).
La dilatación y lubricación surge de la erotización natural en relajación, contrario al control y al forzamiento del mismo, pero el mismo espasmo de control puede ser controlable. Por otro lado, la anorgasmia es la incapacidad para el orgasmo pese a sentir la estimulación deseada. Distinguimos entre primaria cuando nunca se ha conseguido el orgasmo y secundaria o situacional cuando se ha conseguido antes o en determinadas situaciones. Factores frecuentes son las inhibiciones religiosas, ignorancia clitoriana, ansiedad por desempeñar «un buen rendimiento sexual» o depresión, y el abuso de antidepresivos u otras drogas.
Disfunción Eréctil y Eyaculación Precoz.
De la misma forma que la dilatación femenina, la erección masculina también se produce en relajación. La disfunción eréctil impide la erección suficiente para coito placentero, común en el 52% de hombres mayores de 40. Las causas pueden variar desde vasculares (diabetes, tabaco), hormonal o neurológica, ausencia de ejercicio físico, mala alimentación y en jóvenes más frecuente por la ansiedad por el rendimiento sexual. El ciclo de ansiedad sumado a malas experiencias se vuelve un círculo vicioso, no obstante, es más normal de lo que parece padecer esto en algún momento de la vida y la tasa eficacia del tratamiento terapéutico es muy tranquilizadora.
Por otro lado, hablamos de eyaculación precoz cuando no se consigue controlar el no eyacular sumado a eyacular en menos de 1 o 2 minutos. Más allá de esto, se pueden diseñar estrategias para aguantar la duración, no obstante recuerda que la obsesividad y ansiedad por tener un buen rendimiento sexual es contraproducente a la piedra angular de la relajación sexológica.
Álvaro fernández cencerrado
Psicólogo Sanitario Colegiado M-37645
info@alvarofernandezcencerrado.com
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