Hoy en día, vivir del mundo de la creación de contenido, del gaming, de los esports (o de una mezcla de todos), es realmente complicado por la accesibilidad que tiene todo el mundo a emprender esta carrera y que deriva en una gran competencia.

Podemos entrar en pánico cuando nuestro hijo nos dice que quiere formar parte de este mundo, pero antes que entrar en pánico podemos informarnos y entrenarnos para este momento.

Cómo tratamos de llegar a la cima de los esports

La mayoría empezamos desde la base: disfrutando. El disfrute puede escalar tanto a vocación y vía de escape (probablemente las dos a la vez), y de ahí que demos el intento a zambullirnos en este mundo.

En la escalada a la cúspide de la pirámide, dónde volvemos a tener consecuencias positivas de nuestra implicación en el mundo online (sea por compensación social, vocacional o económica principalmente). Pasamos por una primera franja amarilla en la que probamos a que nuestra vocación sea una prioridad. Una vez vemos que podemos ser funcionales a pesar de quizá haber descuidado levemente algunas áreas de nuestra vida, hacemos la embestida fuerte hacia arriba. Es un momento crítico en el que hay que ponerse fecha límite para asumir si el «ataque» va hacia arriba o decae.

Pero no todo es un momento de tensión, de aguantar la respiración y apretar, no, después hay que seguir corriendo (e incluso en la cima habrá que hacerlo por mantenerse, aunque se correrá con menos ansiedad). Pasaremos por una segunda franja amarilla de cierto riesgo en la que cosecharemos ciertas recompensas de la implicación en este mundo, pero corremos el peligro de quedarnos demasiado tiempo en esa franja en detrimento de cultivar otros caminos, aunque sea en paralelo a este camino mismo.

El camino ser jugador de esports: el camino progresivo

Es por eso que hoy más que nunca tenemos que educar en este camino. La realidad de todas las profesiones online es que si no tienes audiencia, no tienes recorrido o solo tendrás recorrido en alguna profesión que se pueda relacionar con ello (community manager, diseñador gráfico, editor de vídeo, preparador físico, psicólogo, etc). De lo último, servidor.

Puedes ser el mejor jugador del mundo, pero si no tienes audiencia, tu carrera durará hasta que te retires, presumiblemente entre los 25 y 35 años.

Si usted deja jugar a su hijo 10 horas semanales y quiere dedicarse a este mundo, primero tiene que empezar demostrando que es capaz de sacrificar el «jugar para divertirse» para trabajar en su objetivo. Es decir, de 10 horas tendrá 5 para trabajar en su objetivo y 5 para jugar, y si demuestra aprovechar estas horas, manteniendo relaciones sociales, tiempo con la familia, rendimiento académico, extraescolares y ejercicio físico, entonces podremos seguir dejándole jugar 5 horas, pero ahora le daremos 8 horas para trabajar en su objetivo en vez de 5. Si de nuevo cumple, entonces sí podremos recompensar con más tiempo de juego. No obstante, esto un ejemplo para ilustrarles del concepto de «progresividad» al que alude el camino progresivo.

«Tienes que ser capaz de cumplir en lo poco, para llegar a cumplir en lo mucho»

POSTDATA: ¿Y es bueno este mundo qué se está creando en torno a los videojuegos? Te respondo extensa e intensamente.

Actualmente colaboro con Team Queso, equipo de primera línea en el panorama nacional e internacional y top mundial en mobile gaming