«Podemos hablar con inseguridad sobre nuestras inseguridades»

Inseguridades conociendo a nuevas personas

A modo de disclaimer, en ningún caso se tomará una perspectiva induciendo técnicas de ligar para conseguir conquistar, amarrar, obsesionar a otra persona. Lo único que puedes conquistar, es conquistarte a ti mismo. Es más, «la aparente conquista» de otra persona en base a «una actuación para conquistarla en vez de ser yo mismo», lo único que te hace es alejarte de ti mismo y caer en un falso paradigma, inclusive quemándote de las relaciones.

Nada te puede hacer más atractivo que el trabajo personal íntimo y honesto, mantenido en el tiempo y a lo largo de todas las áreas vitales posibles. Esto no entiende ni de prisas, cortoplacismos o compulsiones. Al contrario, entiende de cambios en la filosofía de vida, profundización en hábitos y cambio en la actitud ante adversidades incluso progreso y solución de las mismas. Dicho esto, nunca serás perfecto, las otras personas tampoco.

Una sexualidad sana es de las recompensas más naturales, más equilibradas y mejores que puede haber que, además correlaciona con bienestar general, previniendo estrés, ansiedad, depresión. Es importante tener los objetivos claros y ser honesto con las causas de los mismos, qué es lo que queremos y por qué. Puedo no querer una relación auténtica y/o con vistas a futuro a la vez que puedo encontrar una persona con esos mismos objetivos; no obstante, si busco esto como compensación a una mala etapa o estado negativo en el que me pueda encontrar, aumenta las probabilidades de frustración.

Cuánto más haga un trabajo de aceptación de sentirme realmente en paz con la idea de que puedo estar bien toda la vida solo, más conseguirás reducir la ansiedad a la hora de poder interactuar con personas que te atraigan. Esta aceptación no es una cuestión de blanco o negro, hay una escala de grises en la que puedo ir profundizando progresivamente a la vez que, acepto que es práctica y humanamente imposible llegar a un 100% de aceptación pura de determinadas situaciones. No obstante y de nuevo: cuánto más consiga profundizar en esto, menos ansiedad tendré a la hora de interactuar.

Esta aceptación no implica inacción o ausencia de proactividad: imagina una pareja de bailarines, se nota al instante el grado de acompasamiento que tienen y lo mismo pasa con tu energía a la hora de interactuar. Todos captamos la energía de los demás y, los demás de nosotros, no es una excepción. Abordar las inseguridades previene un mayor grado de codependencia en un futuro. Trabaja las inseguridades hasta donde puedas y hasta dónde no puedas acepta, paradójicamente, tus inseguridades sin complejos. ¿Qué es lo peor que puede pasar?

Cuando una inseguridad está aceptada de forma natural, no corre para preguntar si eso de lo que se está inseguro importa o no, tampoco guarda tensión para ser ocultada, simplemente disfruto de la interacción con la otra persona por donde fluya y si eso sale, saldrá y después seguiré disfrutando de la interacción con la otra persona por donde fluya.

Celos: Las inseguridades dentro de la relación

La inseguridad más común dentro de las relaciones es la tentativa de infidelidad. Por infidelidad se suele entender la consumación en el coito sexual con otra persona externa a la relación. No obstante, la infidelidad, al igual que la relación en sí misma, es un folio en blanco entre dos personas por escribir y dibujar. Esto no quita, que haya fundamentos que predigan la estabilidad, el éxito y la calidad de la vida en pareja.

Según décadas de investigación como los estudios longitudinales de John Gottman con miles de parejas, se centran en cinco pilares clave: una gestión positiva de conflictos con ratio 5:1 de interacciones positivas (elogios, cariño) versus negativas (crítica, desprecio que predice 93% divorcios), apego seguro que genera confianza mutua y accesibilidad emocional, comunicación efectiva con escucha activa y validación diaria de sentimientos, una amistad profunda basada en conocer los sueños miedos y humor compartido del otro, e intimidad sexual y emocional donde la receptividad percibida reduce mortalidad y aumenta la satisfacción percibida. Estos factores correlacionan con relaciones duraderas y felices, mientras que los 4 jinetes son las mayores señales de alerta.

Crítica, desprecio, actitud defensiva y poner un muro:
Los 4 Jinetes del Apocalipsis.

Normalmente las inseguridades dentro de la relación no aparecen de la noche a la mañana, ni tampoco suelen aparecer en base a nada que no haya estado previamente antes en nuestra vida. Suelen ser indicadores de problemas de fondo, de menor o mayor gravedad, por perfilar tanto en terapia individual como en terapia de pareja. Pueden tomar diversas formas como un binomio de control excesivo / dominación y anulación / sumisión por la otra parte, ausencia de comunicación, proyecciones de experiencias pasadas de abandono o traición no resueltas que erosionan la confianza mutua día a día.

Estas dinámicas, si no se abordan, activan un ciclo vicioso donde la inseguridad genera distancia emocional, lo que a su vez alimenta más dudas y ansiedad, pudiendo derivar en aislamiento, infidelidades reactivas o ruptura inevitable; la clave está en identificar estos patrones de forma honesta y temprana. Dicho trabajo de «solucionar un fuego en la superficie» puede ser abordado de forma relativamente rápida. Por otro lado, lo que suele implicar más trabajo, evolución y compromiso a largo plazo es el tratamiento de la codependencia.