
«Hay hechos imperdonables, pero allá hasta donde puedas perdonarlos, ¿te perdonarías pasar el resto de tu vida encadenado a un ancla?»
En el dolor hay que descansar y recuperarse. Para apaciguar el dolor puede ayudar comprender lo que ha pasado y por qué ha pasado. Quizá sea muy pronto para entender el sentido de lo que ha pasado. Solo cuando estés preparado, el sentido no se busca, se crea, y esa es la verdadera transmutación terapéutica del dolor.
«Considera tu deber: no vaciles. No hay nada más elevado para un guerrero que una guerra justa. Afortunado es el guerrero que se le ofrece tal oportunidad sin buscarla: una puerta abierta al cielo.»
Bhagavad Gita, Cap. 2, versos 31–32
«La mejor venganza es el éxito personal.»
Frank Sinatra
Aunque mi vida haya sido golpeada, si no lucho de forma estratégica sin impulsividad, dialogada y eficientemente, tendré que luchar con las consecuencias de no luchar. La estrategia nos ayuda a definir un camino prudente dónde difícilmente hay un blanco o negro absoluto. No existe una varita mágica que solucione tus problemas, lo que sí podemos hacer es acompañarte en los mismos.
Es importante entender el concepto de compensación psicológica: cuanto peor estamos, con más necesidad, obsesión e impulsividad nos aferramos a pensar en algo mágico que compense por lo que estamos pasando. A mayor el dolor, más probable es que se caiga en compensación y con un mayor grado de intensidad.
Con niños y adolescentes, las técnicas narrativas, metafóricas, de roleplaying y EMDR, ayudan a integrar el proceso disociativo después de un hecho traumático sin la necesidad de hablar del hecho mismo, trabajándose de forma proyectada inconscientemente a través de las técnicas.
En adultos, dependiendo de la madurez y apertura a profundizar, se pueden trabajar con estas técnicas a la vez que se trabaja en la aceptación desde un enfoque más realista y la construcción de sentido a raíz de los hechos ocurridos. Sentirnos comprendidos, ubicados y con un sentido, aunque no sea el sentido final, es un gran principio de pequeño alivio.
En el simbólico universo de Tolkien, es absolutamente injusto que Frodo tenga que llevar el Anillo al Monte del Destino. No obstante, Galadriel le enseña en el espejo aquello que pasará si renuncia a ser consecuente con aquello que se le ha dado.

Los avatares de la vida, golpean la autoestima, pero tú no eres el golpe recibido, eres la actitud con la que luchas tras el golpe.
Es totalmente psicológico que tras un «golpe de la vida» o, simplemente, una mala etapa, nuestra autoestima este peor y, por extensión, tengamos menos motivación para participar de entornos y actividades sociales. Puede ser también un momento de revisión de tus círculos sociales y/o regeneración sembrando nuevos siempre que reflexionemos sobre esto de forma concienzuda, sin impulsividad y, frecuentemente, intercambiando impresiones con más de una persona.
Y si quedaran miedos, bloqueos y falta de confianza, las habilidades sociales y la comunicación, desde un enfoque adaptado a tu psicología, tienen un gran margen de mejora.
Álvaro fernández cencerrado
Psicólogo Sanitario Colegiado M-37645
info@alvarofernandezcencerrado.com
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